Hoy se publica en AnaitGames el sexto texto de la serie “Identidad Gamer”. Después de explorar diversos tipos de gamer durante la serie, y reflexionar sobre la posibilidad de que todo el mundo lo sea, en el texto se plantea la pregunta fundamental al acertijo gamer: ¿Pero somos gamers o no? He aquí un fragmento del artículo:

Todo lo visto hasta ahora convierte a la identidad gamer en un acertijo: hasta cierto punto es posible decir que la identidad gamer es, en este sentido, una categorización que no define la identidad de aquellos que son definidos por ella. De ahí que muchos de vosotros tuvierais dificultades para «encajar» tanto en alguna de las categorías propuestas como con la propia noción de gamer. De este modo, como todo acertijo, la identidad gamer es tramposa y está llena de contradicciones: ¿estamos, por lo tanto, ante una definición que no define? ¿Una identidad que no otorga un sentido de identidad? Aunque parezca enormemente contraintuitivo y paradójico, ése parece ser el corolario de la identidad gamer: una identidad que no es una identidad (o al menos es una identidad completamente atípica).